sábado, 1 de marzo de 2008

AHORA SI PUEDO HABLAR!!!!!!!

Dictadura en la mesa

Estoy indignada. Ayer pasé un muy mal momento y me di cuenta de cuan diferente soy a mis alrededores.

Ayer confirmé que el mundo quiere domesticar criaturas conformistas, vendadas e ignorantes. Jóvenes que no piensen, que no reflexionen y que acaten los pensamientos de sus “superiores”. Resulta que aquél que compra pensamientos prefabricados es quien triunfa. Hay que callar mientras que los mayores hablan en la mesa. Y uno, uno debe asentir con la cabeza.

No te dejan expresar porque ya, en sus cabezas, piensan que estás errado y que no sabés nada. Tu opinión tiene que ser blanca o negra, sin matices, porque sino sos del otro bando. Por decir que determinada pena a un infractor es inhumana, te adjudican que sos fiel defensor de él y que avalás sus crímenes y acciones. Otros solo por nombrar a los criminales te señalan como que si fueras de su bando.¡Qué gran falacia!

Defienden a muerte a la democracia, pero si uno no opina como ellos te rotulan, te apuntan, te dicen que sos algo que no sos, o blanco o negro. No tardan en ubicarte en alguno de los dos bandos, lo que, en realidad, es un error porque están sesgados a tu visión y nunca llegan a captar tu pensamiento.

“Sólo las canas son equivalentes a la sabiduría, la juventud es igual a ingenuidad, a inferioridad intelectual y a todo lo volátil”. Esas teorías universalistas dominan al mundo y callan a varios jóvenes que tienen buenas ideas pero que no pueden expresarlas. Lo cierto es que no hacen más que generar más prejuicios que sesgan más y más su conocimiento ¡Que gran mundo es este; el dominado por los “canosos”! Así está el país también. Así estamos.

Hablan de divisionismos, ponderan la unificación, pero son los primeros en dividir. Con la exclusión de la juventud como grupo social en la voz pública verdadera jamás se unificará nada.
Decir que los jóvenes son idealistas es una mentira, en todo caso es cuestión del pasado. Hoy hay gran parte de la juventud que no piensa, no se informa, no reflexiona y se empapa en las basuras de la televisión, que de eso si sabe. Y es lógico que sea así porque, de lo contrario, te etiquetan, te rotulan, te apuntan. Sigamos con la reproducción de jóvenes no pensantes, que caminan con la cabeza gacha y sin mirar a los costados. Mientras tanto, tragaré un bocado, tomaré agua e intentaré soportar la hipocresía de la sociedad.

No hay comentarios: