SENTIR FRECUENTE
Sin ser pieza de un rompecabezas,
de a ratos me invade una angustia que aprieta.
Que me obliga a escapar al lugar tan pensado,
que no está en mi ambiente, ni es tan cercano.
Es la suplica del yo de ver bailar a mi mismo,
pues la gente camina hacia mí y no conmigo.
Cuando veo a la masa que corre hacia acá
mi contorno se vuelve más pequeño y sumiso.
Entre más guardada y segregada más sueño.
Y siento un rincón de seres transparentes y visibles.
Con manos tan inquietas que pintan mis tristezas,
esbozan mi silueta y arrancan mi carcasa tan inerte.
Y puedo sonreír de verdad en el lugar de mis sueños,
mientras pregunto en la tierra si ya alguna vez ha pasado;
que se hayan perdido más piezas en algún lado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario