Abatimiento, angustia, ira.
Hoy no tengo ganas de estar en pie.
No siento razón de ser, menos interés.
No hay motivos, ni ganas, ni tiempo.
La tortura aniquila y me corta el aire.
Supongo que sabés qué es lo que siento.
Pues repito el verso una y mil veces.
No se escribir de otra cosa si no hay luz.
Correría a la felicidad, viviría un rato,
o tomaría unos fármacos para dormirme
Pero las obligaciones me impiden hacerlo.
Necesitan protagonismo y son tan burdas
que salen en busca de esclavos débiles.
Me esposan, dirigen mi vida y mi actuar.
Ni tanta libertad en el mundo, ni tanta vida.
Especialización constante para ser alguien.
No ser ni vivir a expensas de un futuro “mejor”.
No seas, serás mañana. No te mires, proyéctate.
¡Que vida tediosa !¿qué pasa si no hay futuro?
Maldita ambición humana que cubre lo bello.
Que esconde a quien está a nuestro alcance hoy.
Dile adiós a la risueña, despídete y ve a su encuentro.
Piérdete de una vez por todas y búscate de por vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
Estoy reiterativa, ya aburro...
Ya vendrán tiempos de paz y escribiré cosas lindas!!!
Extraño ser alegría... Maldita esa nube que se ha estancado arriba
Una vez Nietszche, en una sesión de chat nocturno me avisaba: "Jamás pienses en que se vaya la nube, así nunca se irá. Clama por el sol y agradece su existencia, así es como te iluminarás."
Flor, estos son los momentos que enriquecen, creeme.
Fuerza con este puñado de adversidades, cuando nos toca, nos toca.
Muchos cariños, Emiliano.
Publicar un comentario